"Sabe Dios con cuánto afecto le deseo a VR la asistencia continua del Espíritu Santo, de modo que tratando con él “clauso ostio”, al menos una vez o dos al día, sepa guiar la navecilla de su alma por el camino de la perfección religiosa hacia el puerto de la felicidad eterna, siendo éste el primero y principal asunto que debe tratar cada uno de nosotros, y si va bien, todos los demás se resolverán con feliz éxito en la presencia de Dios, aunque parezcan de ora manera a la prudencia humana. Sería de gran satisfacción para mí si en estas circunstancias de tantos disturbios mostrara VR gran valor de ánimo para soportar con paciencia todas las cosas por amor a Dios, a quien rogaré en particular para que le dé la gracia de hacer mucho bien al prójimo con el talento que para ello le ha dado" |