No es un secreto, pero para que pueda ser recibido hay que preparar el terreno. No es lo mismo que quien lea sea un niño, o un adulto con una cierta experiencia de vida. De Dios hablamos de muchas maneras, pero Dios también habla de sí mismo a los hombres. No da igual que nosotros llamemos a Dios, "Amigo", a que sintamos que Él nos lo llama.
Jesús caminaba con sus discípulos. No iba a ningún lugar sin su compañíaEn la oración pedía por ellos, le daba gracias a su Padre por sus vidas, recordaba cómo comenzaron y estaban.
seguir >>> |
|
|