Por qué estás ahí presente. Por qué tanta insistencia. Por qué no en otros lugares, en otras circunstancias. Por qué. Y qué quieres decirme con tu constancia.
Es la experiencia de quien no encuentra a Dios en la Palabra, sino en una Palabra en concreto. Es como si se hubiera encarnado para Él, dedicada. No se puede ver reflejado en todo, sino en esto. Es la experiencia de quien se siente feliz, se siente cómodo, se encuentra lleno de alegría cuando está haciendo algo... pero luego toca volver a otras cosas.
Quien ha vivido esto, es un privilegiado. Ha superado a aquellos que hacen las cosas por cumplir y porque toca; ha alcanzado algo más, tiene algo a lo que agarrarse. Es un guiño de Dios para él.
Y continuamos con las preguntas, que nacen naturalmente. ¿Es el inicio de mi vocación? ¿Será que Dios me quiere aquí siempre?