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María, siendo joven, también se sitúa de forma diferente. Ha escuchado de parte de Dios una palabra que era para ella, y comienza ahora, gracias a la "barbaridad" del ángel, un continuo escuchar y hablar con Dios. ¿Para convencer a Dios de que es una exageración lo que le propone? ¿Para mostrarle a Dios su debilidad, como si no la conociera? ¿Para decirle a Dios lo que es mejor para todos?
Quizá no. Quizá sólo para dejar que Dios sea Dios. |