Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo,
no estaba con ellos cuando vino Jesús.
Y los otros discípulos le decían: Pero él les contestó:
en sus manos la senal de los clavos,
si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado,
no lo creo.> A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas,se puso en medio y dijo: Luego dijo a Tomás: tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.>Contestó Tomás: Jesús le dijo: Dichosos los que crean sin haber visto.>
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Tomás |
Es uno de los Doce. Luego podemos dejar claro que no es cualquier discípulo, ni un discípulo más entre otros. Se trata de uno de los más cercanos, de los que más trato han tenido con el Señor, y por lo tanto alguien acostumbrado a ver, a sentir, a disfrutar con la presencia del Maestro, inigualable a ninguna anterior. Si es uno de los Doce podemos asegurar por lo tanto que fue llamado, de formar personal, por el Maestro. Fue Él quien lo trato a esta nueva vida y lo despojó de la anterior inservible para el Reino. Ha convertido su tiempo en un tiempo único, en el final del hombre viejo y alumbramiento del nuevo. Tomás participaría, con el resto, de la Cena de la entrega, acompañaría también a Jesús en todo su proceso. Testigo único de su vida, y ahora de su muerte. |
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