|
Para la fe, aquello que es impuro debe ser desechado porque terminará contaminando el resto. La vida espiritual durante muchos años se centra, sobre todo al inicio, precisamente en eliminar las impurezas del propio diamante y tesoro, para que éstas no lo estropeen.
Lo que nos encontramos, cuando tratamos con jóvenes es precisamente esto: ellos son un tesoro, impuro, contaminado, herido y en algunos casos despreciado.
seguir >>> |
|