Una imagen de partida: los piñones engranados de una bicicleta para grandes rutas; algunos pequeños, que le dan velocidad y frescura; otros mayores, que aportan potencia y permiten subir empinadas cuestas sin rendirse; unas hechas para correr, otras para pasear.
Cada uno de los piñones tiene su función. Hay que aprenderlo en el terreno, ejercitando sus cualidades cada día que se sale. No hay por qué evadir ningún terreno, ninguna cuesta. Es posible...
seguir >>> |
|
|