desde los pequeños
 
¿De dónde eres?

 

Vivo en una ciudad, como todo el mundo. De hecho, casi me siento de aquí aún sin serlo. Se me contagia el ambiente, y admiro la ciudad en la que me encuentro. Aunque los niños pequeños no lo entienden del todo. Porque es difícil, aún cuando sus padres sean de otros sitios. Aprovechando que están viendo dónde han nacido y cómo es su ciudad, uno me pregunta... ¿de dónde eres?

Le digo que no he nacido aquí, sino en otros sitio. Mis padres todavía viven allí. Sin embargo, como soy escolapio, llegué a esta ciudad para pertenecer a esta comunidad y trabajar en este colegio. No fueron motivos prácticos los que me han traído aquí, sino seguir a Jesús. Esto último, claramente, ni se lo intento explicar. Me conformo con que sepa que, sin de aquí me siento parte de la ciudad donde vivo desde hace cuatro años y un poco. Casi como unos más, preocupado como todos por lo que ocurre y buscando soluciones para ello.

Al final de la conversación, con gran nitidez, el niño volvió a preguntarme: "Entonces, ¿dónde irás después?" Asombrado, pensé en corazón que sí, pero que conmigo llevaría para siempre esta pregunta.