desde los pequeños
 
¿Tú también sueñas?

 

Hoy pienso que los niños duermen, mientras yo estoy desvelado. Que ellos sueñan mientras yo imagino. Que el adulto que ha dejado de ser niño está intranquilo, mientras el niño tranquilo percibe todo de diferente manera. Por la mañana, algún niño preguntará...

"¿Tú también sueñas?" Y quizá la respuesta que reciba sea: "Claro. Todos soñamos." A lo que sobrevendrá sin ser esperadada una cuestión aún mayor: "¿Y qué sueñas?" Aquel que responda con angelitos, toma al niño por tonto. Si responde que no se acuerda, tampoco será sincero. Y si dice que con un mundo feliz y mejor, se verá obligado a reconocer que sigue siendo niño.

Las pesadillas son propias de los adultos atrapados en la realidad incluso en sus mismos sueños, contagiadas incluso a los más pequeños que sufren. Pero sólo cuando un niño tiene una pesadilla se nos ponen los pelos de punta.