desde los pequeños
 
¿Me llevas contigo?

 

El padre se va de viaje. Sienta a sus hijos delante, después de la cena, y les cuenta que durante unos días no se verán, pero que él los quiere mucho. La situación es tan dramática, que parece algo extraordinario.

El niño le pregunta a su padre: "Papá, ¿por qué te pones así? Normalmente tampoco te vemos mucho." Preocupado por la pregunta, el padre deja caer su cabeza hacia la alfombra. Otra vez, el mismo pequeño vuelve a coger el hilo: "Pero no te preocupes, sé que me has dado todo cuanto tienes, sé que trabajas para que tengamos cosas y podamos ir al colegio, estar con los amigos y disfrutar. Papá, sé que me das muchas cosas, también te agradezco la vida. ¿Algún día podrías llevarme contigo?"

Todo ha quedado muy claro. Se pueden dar muchas cosas sin entregarse a sí mismo, sin compartir quién se es y cómo se es. Dios eligió el camino inverso, nos dio a su Hijo y con él, y sólo a través de esa vida, el resto.