Noche de Paz... Noche de Amor... Nace el niño en un portal. Como tantos niños, lo que perciben es que todos están de fiesta. Pero poco más. Ellos no saben por qué de tanto alboroto. Necesitan que alguien se lo explique, que les cuente... Necesitan grandes relatos con palabras comprensibles.
Alguien se pone nervioso al escuchar la pregunta, como siempre sucede con las grandes preguntas. Parece que lo tiene claro. Dios se ha encarnado, es la Noche de Navidad, estamos todos juntos, hay regalos, podemos dar gracias a Dios, un año más vivos, tenemos vacaciones.
Cada uno tiene sus razones. Pero, ¿qué contarle a los más pequeños? ¿Qué será lo mejor para ellos?
Recuerda que, de lo que está llena la boca, habla el corazón. No se pueden dejar las grandes preguntas para después, ni pensarlas sobre la marcha. ¿Qué es lo mejor para los pequeños?