En estos días en los que la Navidad está cerca quizás sea más fácil volver a adoptar un corazón de nino, una mirada de nino.
Estos días nos acercan a la ternura que se corresponde con el abrazo necesario para superar el frío del invierno. Recordamos los besos, abrazos e ilusiones que acompanaron nuestra infancia. Las ilusiones de cada Navidad ante el nacimiento de Jesús y las alegrías que entre juegos y familia compartíamos. Nuestros hermanos pequenos, nuestros amigos pequenos, nuestros primos pequenos.
Sin embargo es algo a lo que
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