Todas las palabras nos ayudan a situarnos e introducirnos en
esta experiencia de lectura y oración. Nos recuerdan que
estamos en el inicio, en el principio, en el comienzo. Esta
palabra es la misma que se pronunció en el momento de la
creación, y Dios quiere volver a crear con su Palabra a través
de la lectura. Quien comienza a leer orantemente este texto se dispone a ser transformado en una persona nueva. ¿Cómo empiezo, qué me ha traído hasta aquí o quién me ha invitado?