No fue hasta terminar el colegio hasta que tuve la sensación del peso del transcurrir del tiempo por mi vida, cuando cerré mi primera etapa importante. Fue entonces cuando el folio de mi vida empezó a llenarse de recuerdos en forma de pasajes maravillosos escritos con letra preciosa y tintados con los colores del arco iris. Pero hay también en él, fases inacabadas, sin sentido, garabatos de niño, borrones de adolescente y ya asoma, aunque tímidamente, alguna que otra arruga, esa que se forma cuando se juntan experiencia y sufrimiento.
¿Cuál es el sentido? nos preguntamos. Es un interrogante que podemos conjugarlo a través del tiempo; sentido de mi pasado, sentido de mi presente, sentido de mi futuro, sentido de mi vida entera. Y conforme vamos contestando a esos interrogantes, de atrás adelante, vamos adivinando un poquito de la respuesta siguiente. Interrogantes que a veces son impertinentes o angustiosos o indiferentes, pero que si les damos respuesta, profunda, en comunión con nuestro YO más verdadero nos llena de esperanza, metas ilusión. El pasado da sentido a mi presente, es lo que he sido, es lo que soy, es lo que seré y eso siempre va a ser, de alguna manera, diferente a lo que he querido ser, a lo que soy y a lo que querré ser.
|
|
Misericordia contigo. Acéptalo. Perdónate, por fin. Por no haber escrito otra cosa en el folio de tu vida, por esos espacios en blanco, por esa mala letra, esa falta de ideas claras que a veces te hizo dar vueltas y vueltas a lo mismo, por ese desorden, densidad. Alégrate por esos pasajes inolvidables, bellos, esas frases entrañables, esa letra cuidada, con rima, eso que escribiste con esa persona tan especial. Lo escrito, escrito está.
Busca....al que te ha estado guiando mientras todo lo escribías, aceptando con paciencia cuando le dabas un papel secundario en tu historia o cuando ni siquiera aparecía en ella, al que olvida y perdona tus borrones, al que teje tu prosa y tu verso sin que te des cuenta, al que escribe recto con renglones torcidos y hazle protagonista de una historia de amor en la que el final, se lo dejes escribir a Él.
|